13 Mar. Lic. Nut. Débora Sotelo
Cuando un bebé nace la manera en que se lo alimente en ese momento o etapa va a determinar su salud hasta el último día de su vida.
Si, tal como lo lee, existen dos grandes oportunidades de lograr el óptimo nivel de salud que el ser humano tenga la capacidad (potencial desde el punto de vista genético). Estos dos más importantes momentos son durante la gestación (embarazo) y los dos primeros años de vida.
Si nos preguntamos donde se encuentra la punta inicial del ovillo y así poder actuar en ese momento, seguramente concluiremos que, aunque nunca es tarde para obtener mejoras en nuestra salud en cualquiera de las etapas de la vida, es durante el embarazo el mejor momento para que ese ser que se esta formando, lo haga de la mejor manera y desarrolle toda su capacidad.
Sin embargo, una vez que nace, muy frecuentemente a ese ser se le incorporan sustancias que son totalmente inadecuadas para su salud como por ejemplo leche que no es de su madre, tisanas de hierbas que pueden ocasionar daños irreversibles en su sistema nervioso o quizás sustancias como el alcohol que, aunque no son directamente proporcionadas a la boca del lactante, este lo recibe si quien lo amamanta lo consume.
¿COMO ENTONCES ALIMENTAMOS A NUESTROS BEBES?
Apenas nace, su alimento debe ser única y exclusivamente la leche de su madre. El amamantamiento le otorga al lactante una capacidad de crecimiento, maduración y desarrollo excelentes.
Y, aunque existan muchos mitos y creencias respecto a la lactancia materna, hay algunos puntos que brevemente destacaré por ser de popular y frecuente manifestación.
-Todas las mujeres tenemos la capacidad de amamantar.
-El tamaño de la mama no determina la cantidad de leche que puede producir una mujer. Los pechos más grandes se deben a mayor cantidad de tejido graso (tejido adiposo), no a que presenten mayor cantidad de glándula mamaria.
-Tomar sustancias como avena, infusiones como alfalfa, etc no aumentan la cantidad de leche que se produce. La producción de la leche se debe al estímulo que ejerce la succión (chupar) por parte del bebé sobre la mama.
-La tranquilidad y confianza que la madre posea juegan un rol fundamental a la hora de producir leche.
Existen un sinnúmero de justificaciones u objeciones para incorporar otros líquidos (agua, té, leches modificadas, etc.) que no caben en este artículo. Sin embargo, lo importante es que haya una firme decisión de amamantar, no solamente por parte de la madre, sino del padre, del entorno familiar y no debemos excluir al equipo de salud, pues es a éste último a quien le debe “temblar la mano” a la hora de prescribir una fórmula o “tragar saliva” al momento de expresar tal consejo.
Claro, es mucho más fácil indicar una fórmula que disponer de tiempo para educar a esa madre que tal ves tenga muchos miedos y no sepa como manejarse con su bebé.
Un lactante tiene el derecho de ser amamantado hasta sus seis meses de vida.
Luego de esta edad deberá incorporar nuevos alimentos sólidos o semisólidos, los que, conjuntamente con la leche materna complementarán su nutrición (OMS, 1998).
La 54ª Asamblea Mundial de la Salud exhortó a los Estados Miembros a “promover la lactancia materna exclusiva por seis meses como una recomendación mundial de salud pública”
La Lactancia Exclusiva es un comportamiento muchas veces contrario a las normas culturales.
¿Ha escuchado alguna vez estos comentarios?:
“Cuando la pediatra me dijo que le diera comida, yo ya le daba hace rato”
¡”A mi hija no le daba nada más que pecho y es más sana que cualquier bebé del mundo!”. “¡No sabe lo que es estar enferma!”.
Es fundamental que luego de los 6 meses se comience a incorporar alimentos pues contribuyen a continuar con su crecimiento y desarrollar ciertas capacidades de maduración que solo consumiendo leche no se logran.
La Anemia por déficit de Fe es la más prevalente de las deficiencias de micronutrientes
-56,3 % de los niños/as 6 a 24 meses tienen Anemia
-62,8 % tienen depleción de Hierro
La deficiencia de Hierro está asociada a:
-Reducida capacidad de atención
-Menor crecimiento
-Letargia
-Anorexia
-Inmunidad mediada por células disminuida
-Severa deficiencia también está asociada a mayor mortalidad
Todos los días, en al menos en una de las comidas del día, se recomienda agregar carne
¿COMO COMENZAMOS?
-Primero le elaboramos un puré de verduras y frutas suave que se deslice en el plato.
Es importante destacar que no debe agregarle sal al puré de verduras, ni azúcar al de frutas.
Recuerde que niño no conoce el sabor salado y el sabor dulce que conoce es muy suave, dado por la lactosa de la leche. Como las frutas también poseen azúcares, estos le otorgan el sabor natural que el niño acostumbra a recibir.
El niño no rechazará el alimento por no estar condimentado. Quizás lo rechace porque no tiene hambre o tenga alguna incomodidad que no se relaciona con el alimento.
Sí agregue unas gotas de aceite pues los ácidos grasos presentes en el aceite son saludables para mejorar funciones y contribuir a la energía que aportará ese alimento.
Ahora es momento de comenzar a darle agua.
Agregue a la semana:
-una cucharada de carne (vaca (pulpas, hígado, riñón, corazón), pollo, cerdo, cordero.
-Alimento energético como polenta, sémola, papa.
En nuestro próximo encuentro continuaremos hablando respecto a la alimentación de nuestra futura sociedad.
Como siempre les digo, esto no es únicamente la responsabilidad de los que tienen hijos.
Es deber de todos velar porque nuestros chicos de hoy sean nuestra fortaleza mañana.
